Buñuelos de calabaza (a mano)
Se hierve la calabaza con piel tras trocearla quitándole las pepitas. Una vez cocida, se separa de la piel con una cuchara y se pesa la calabaza escurrida.
En un recipiente se deshace la calabaza con la mano (nuca utilizar batidora ni trituradora) y se añade la mitad de su peso de harina de trigo y la porción adecuada de levadura de horno desleída en un poco de agua tibia o jugo reservado de la cocción de la calabaza. Amasar bien con la mano añadiendo, si se desea, raspaduras de limón y dejar que fermente la masa.
Cuando la masa ha subido suficientemente, con la mano izquierda vaya haciendo la ‘bolita’ y con la derecha, remojada para que no se pegue, vaya sacándolas y practicando el agujero en el centro con el pulgar para lanzarlas en el aceite hirviendo y cocer así los buñuelos. Y… si no sabe hacerlo, apúntese a un cursillo gratuito que daremos mi prima Vicenta y yo para que aprendan.
No olviden espolvorearlos con azúcar para comerlos con un buen tazón de chocolate de Villajoyosa, ¡el mejor!.





